domingo, 28 de abril de 2013

CAPÍTULO 2


***
  ¡Pero mamá!

—Nada de peros cariño, estoy diciendo que iras a la escuela si o sí – me dice dándome una mirada comprensiva pero firme a la vez. 

Bueno en una parte tenía razón, ya estábamos de camino y los peros ya no servirían de nada, me gire para mirar la ventanilla simulando ver el alrededor para que no me viera llorar, mi perrito desapareció toda la noche, lo busque hasta el último rincón de la casa, Lo único que quería era llorar y buscarlo todo el día y no ir a la escuela.    
 
Con un suspiro mi madre rompió el silencio que se había mantenido por unos minutos.

—Yo sé que esto es muy difícil para ti amor, pero tienes que ir a la escuela, tienes responsabilidades que cumplir y no pueden posponerse, tu perrito aparecerá, estoy segura. Pero no es excusa suficiente para no ir a clases.

—Mamá eso es muy cruel —contesto con los ojos llenos de lagrimas.

—Lo sé y lo siento mucho, mucho—se ve comprensiva, pero también frustrada, se volteo a verme durante el tiempo que se podía permitir cuando estaba conduciendo; su mirada se torno decisiva, uh—oh eso es malo, muy malo, por muy difícil de comprender mi madre era una persona muy variable, te podía estar abrazando y gritando que te amaba en un segundo y al siguiente te podía estar diciendo hasta de que ibas a morir, yo había sido testigo de uno o dos encuentros así, claro que ella no sabe nada ya que con Alex nos escondimos para que no nos regañara por espiarla, pero wow vaya que podía reaccionar rápido, incluso con nosotros lo hacia; por supuesto que no nos dice de que vamos a morir, somos sus hijos, nos consiente en todo lo que cabe posible pero, sólo rompíamos alguna regla o hacíamos algo malo y podíamos estarnos despidiendo de nuestras vidas tal como las conocíamos—y eso es ver T.V. sin hora para apagarla, permiso para ir a cumpleaños o a jugar con nuestros amigos a sus casas, confianza en que cumpliéramos nuestros deberes— sí, no era una mala vida; siempre y cuando tuviéramos excelentes calificaciones, sin necesitar que nos estén recordando de lo que debemos y no hacer, así que Alex y yo éramos los mejores de nuestra clase y a mi parecer los mejore hijos también, aunque nuestros padres nunca lo admitirían, pero todo eso lo podíamos perder si nuestra madre lo consideraba necesario, y créanme que ni siquiera la mejor cara de cachorrito podía hacerla cambiar de opinión, Alex y yo lo intentamos, no funcionó.

Su dicho era: “En una mano tengo todo el amor que podría dar en toda una vida, pero en la otra tengo toda la disciplina que esa vida conlleva”  

Así que ahorita sabia exactamente con que mano estaba dirigiendo dicha vida, trago fuerte esperando y preparándome para lo que venia.
  ¿Ya terminaste de leer el libro que te di Yhelena? —¿Cuál de todos? Iba a preguntar, y no es que sea una pregunta para quejarme o algo parecido; porque a mi me encanta leer, no importa que, bueno tal ves la política no, soy una niña de 10 años y eso las niñas no lo leen, pero de igual manera pienso que ni cuando crezca Leiria algo así. ¡Que aburrido!

Pero como estoy en territorio de batalla, no pregunto y empiezo a bajar libros literalmente de mi cabeza, pero ninguno me suena que pueda quedar bien en una conversación de estas. Oh, si hay uno.

—Ya mamá, pero no lo entendí muy bien, hay tantos personajes siendo personajes, no se si me entiendes—creo que eso la relajo porque me da una sonrisa y eso me inspira para seguir—pero no te preocupes lo volveré a leer hasta que lo entienda.

—Me alegra escuchar tu entusiasmo, así que no lo podemos poner de ejemplo en esta ocasión —hace un sonido que dice que esta en plena concentración, y sonrío, ese sonido siempre me hace reír, se parece a los que hacen los adivinos cuando están trabajando con ese su aamm ammm emm emm.

—Bueno entonces vamos ha hacer algo más, comprendes que hoy tienes un importante proyecto que presentar ¿verdad?

—Si mamá, pero si le dijéramos a la maestra por que me ausente me daría permiso, por que soy una niña y se me permite estar triste por la desaparición de mi perrito.

—Claro, pero no lo haremos. —Suspira—La vida esta conformada por varias etapas y por varios escenarios, a tu edad los escenarios son dos; la escuela y el hogar. Y lo que debemos aprender a manejar es no mezclarlos. —La miro con atención, mi drama olvidado por un momento—Los problemas de la escuela no deben afectar a tu hogar, y viceversa. No estoy diciendo que los problemas de la escuela debas guardártelos y no comentarlos en la casa, lo que quiero decir es que cuando estas en la escuela te concentres en ella y afrontes los problemas allí mismo, los problemas, preocupaciones etc. se solucionan en su propio escenario.

—Ahora por ejemplo, estás triste por tu perrito, lo entiendo, pero eso no significa que vallas a la escuela y sólo pienses en tu perrito o no ir a la escuela incluso. No, debes ir a la escuela, presentar tu proyecto, dar lo mejor de ti, enfrentar el reto que tu primer escenario te presenta y luego cuando sea la hora de ir a casa, seguirás buscando a tu perrito, si no es que a la hora que llegues ya estará esperándote en la puerta, ¿Quién sabe?
—¿Realmente crees que puede que regrese solito?   

—Si, Mat es un perrito muy inteligente.

Pienso un rato en lo que me dice y llego a una conclusión.

—Por eso, aunque estés muy estresada con tu trabajo siempre juegas con nosotros ¿Verdad? Nunca te desquitas con nosotros.

—Sip, ¡exacto! eres muy inteligente mi pequeña Yhelena.

—¡Hey! Y ¿yo? —dice Alex desde el asiento de atrás, había olvidado su presencia, estuvo muy callado, raro.

—También lo eres y por eso me dirás lo que entendiste de todo lo que dije. ¿Por qué estabas poniendo atención, no?  

—Claro, Entendí que nuestra vida tiene diferentes escenarios y cada uno tiene sus propios problemas, retos, dificultades y no deben mezclarse, no llevar un problema de uno a otro escenario. Disfrutar y luchar lo que corresponde en cada lugar.

—Si, algo así. Pero podemos disfrutar de sus triunfos académicos en la casa también, pero entenderán mejor a que me refiero cuando crezcan. Mientras, hagan el ejercicio del árbol; pongan sus preocupaciones, problemas o lo que les moleste de casa en un una bolsa imaginaria y déjenla colgada en una rama y no piensen en ella hasta que salgan y la recojan pero no olviden dejar la de la escuela ahí para la mañana siguiente, así no se la llevan a casa con ustedes.

—Suena bien, lo intentaré.

—A mi me suena a un perro, que pasa meando por su camino. —mis ojos se llenan de lagrimas con la palabra perro saliendo de la boca de Alex, mi madre lo fulmina con la mirada. —¿Qué? —mira con inocencia y me hace reír, realmente Alex no mide sus palabras, pero me quiere y yo lo quiero, nunca nos herimos, con intención.    

Mi madre suspira y niega con la cabeza.

—El árbol, chicos, el árbol.

* * *
—¿En que piensas?

—Mamá –sólo eso contesto, sólo eso necesito decir.

—Entiendo –me dedica una sonrisa torcida que no llega a sus ojos y aunque la sonrisa no es verdadera, lo que me dice si. Porque lo entiende, lo comprende, nuestro dolor es el mismo, nuestras vidas fueron sacudidas, nuestra familia, nuestro hogar ya no volverán a ser lo mismo y ahora que regresamos a la academia, se siente más real, en la casa, nos encerramos y tratamos de huir de todo, generalmente nos corríamos de las personas, hablábamos con ellas solo lo necesario, era difícil hacerlo cuando todos querían hablar de lo mismo, ¿qué paso? ¿cómo paso? Me pregunto si ellos saben el dolor que causan sus preguntas.

—Estaremos bien, sólo recuerda pasar por tu árbol

—No soy un perro –contesta como siempre, —pero lo haré –agrega.

Ruedo los ojos y sonrio, ese es mi hermano y lo lograremos.

—Tú tienes a Daniel por lo menos –dice pasados unos minutos.

—Y tú a tus zorras.

—Si claro, gran ayuda.

—Lo mismo digo.

—No es lo mismo, mis zorras como tu les dices y ahora que lo pienso no les digas así –lo volteo a ver con el ceño fruncido— y no me des esa mirada, lo que hagamos no es de interés publico, y si tu las sigues llamando así, sólo causara problemas y por el momento quiero un perfil bajo. Y Daniel es sólo Daniel y por lo que vi se hicieron cercanos, él estuvo contigo cuando yo no pude en todos estos tres meses.

—¿Ya no serás un mujeriego? –digo tratando de dirigir la conversación lejos de Daniel, sí, él estuvo conmigo en todo momento, y más cuando Alex tenía que salir para hacer algunos tramites del funeral, él se quedo a mi lado.

—¿Qué? NO, no soy un mujeriego, eso es salir con un montón de mujeres y yo sólo he salido con ¿cuántas? ¿cinco? ¿seis?

—Si, Alex, seis... en seis meses...

—¿Y? –dice mirándome con cara que dice ¿De que diablos hablas?

Suelto un suspiro y ruedo los ojos. –Hombres...

—¿Se lo dirás a... alguien? –no es necesario que especifique que, sonrio con humor negro.

—Si, y a la hora del almuerzo tendremos que lidiar con media academia sobre nosotros... no hermanito, no se lo diré a nadie, además es algo como privado ¿no? –no contesta enseguida así que empiezo hablar más rápido y con inseguridad –oh bueno, que se yo de eso de todos modos, es la primera vez que nos pasa algo así de grande.

No voltea a verme esta vez y su vos esta lejana, signo que lo esta pensando. –Creo que si, es algo privado, pero no hablar de ello lo siento mal.

Lo pienso y lo pienso y lo pienso... no sé que decir, mucho menos que hacer...

—Bueno, es como que lo estamos ocultando, sólo omitiendo. –No voltea a verme, lo estoy perdiendo. –Mira, si nos preguntan por nuestra madre les decimos lo que paso, pero si no nos preguntan, simplemente no les diremos, no es necesario que lo publiquemos en el periódico de la academia o ¿si? 

—Tienes razón, ahora si estoy de acuerdo con eso, con lo anterior... lo sentía mal, como negarla o tratar de olvidarla y no quiero hacerlo.

—Entiendo, yo tampoco. Pero no quiero volver a pasar el caos de hace tres meses con nuestros vecinos, solo que ahora con nuestros compañeros. ¿Recuerdas? ¿Nuestro árbol?

—Si, pasaré orinando en el. –Lo dice derrotado pero burlonamente, pongo los ojos en blanco.

—Y el idiota ha vuelto. –le digo con una sonrisa burlona en mi rostro. 

—Ja ja ja. Pero es cierto.

—¿En serio? –pregunto con voz incrédula, ¿me esta dejando insultarlo?

—Sip, ahí está parado en la entrada esperándote.

Sin dudarlo me volteo para ver de quien esta hablando, aunque estoy casi segura de saberlo... y si es él.

Daniel. 

sábado, 13 de abril de 2013

Capítulo 1

AVES.
Estaba lista para empezar a ensayar, había echo mis ejercicios de calentamiento, meditado, relajado y cuando presione PLAY desde el control remoto, lo que escucho son: ¿¿AVES??. Mmm... Soy una gran fanática de las aves, las adoro, pero ahorita mismo me están volviendo loca con tanto canto y tan fuerte.
Pulso STOP pero no se callan, vuelvo a presionar stop, nada. Oh esto me esta fastidiando grandemente, esperen, yo he oído esto antes, si estas aves me recuerdan a algo, mmm..... Veamos…, veamos…, aahh si tan solo pudiera pensar con claridad sin ese ruido. RUIDO. FUERTE. AVES.
Maldición.
Es mi despertador, abro los ojos de un solo golpe y busco desesperadamente el botón para apagarlo. No quiero levantarme, pero solo de recordarme de mi sueño, salto de mi cama y empiezo a prepararme, es increíble como no puedo descansar ni siquiera cuando duermo, hoy empiezo el cuarto semestre en la Academia de Arte Prescott (AAP).
Si, eso muy bien explica mi sueño, desde hoy hasta que termine el semestre tan solo estaré ensayando, entrenando, practicando, estudiando... etc., etc. Si bueno, no me estoy quejando, pero bueno, Oh si a quien engaño. Si, si me estoy quejando, pero quien dijo que los sueños sean fáciles de conseguir ¿no?. Y el mío es ser una gran y reconocida bailarina, no de las que están atrás de Gaga, sin ofender a nadie pero no es mi estilo, lo mío es mas poder transmitir o traducir, la música a través de movimientos corporales, ser capaz de contar una historia a través de mi cuerpo.
No tengo ni la menor idea de que ira a suceder en este semestre, pero si se que Daniel estará esperándome en la entrada con esa su pose de chico malo, que tanto lo caracteriza, solo de recordarlo se dibuja una sonrisa en mi rosto; y luego cuando se de cuenta que me acerco, me mirara como….
TOC TOC TOC
Estaba tan emergida en mis pensamientos, que me sobresalto cuando tocan, no perdón, PATEAN mi puerta y después se oye el grito detrás de está.
-¡¡¡Vamos Yelena!!! ¿No me digas que aún no estas lista?
Alex
Pongo los ojos en blanco y contengo el impulso de salir corriendo tras de el, como cuando éramos niños, jamás lo alcance y claro ahora que somos grandes menos lo alcanzare ya que el es mas alto, mas fuerte que yo. Pero aun así, el si que no se contiene para pasarme a gritar todas las mañana; ¿Es que los hombres jamás maduran?
Resoplando, salgo de mi cuarto, le echo un vistazo antes de cerrar la puerta para verificar que todo este en orden, mi cama en un extremo alejado de la ventana ya que no me gusta la luz cuando recién despierto, mi escritorio si cerca de la ventana por la luz natural para leer en las tardes, mi decoración no están chillona si no mas bien todo tiene un tono melón, ya que mi color favorito es el negro y celeste y no puedes pintar un cuarto así sin esperar que cuando entren piensen “problemas psicológicos latentes, necesita ayuda urgente la pobre” así que me decidí por el melón que no es rosado, explico de una vez por que ese color no mucho me gusta, no lo odio pero no me gusta; espero que con esta inspección pueda detectar si cierta persona vino a mover algo de su lugar.
Respiro profundo mientras bajo las gradas lentamente, con mi mochila en mi hombro derecho y mi bolsa con mi vestuario en mi mano izquierda, y me digo a mi misma: “tu puedes”, “tu puedes”, “tu puedes”, intentando estúpidamente convencerme en el corto trayecto de las gradas a la cocina, de que si podía; pero solo cruzo el umbral de la puerta que me da una vista completa de la inmensa cocina y me doy cuenta que en realidad no puedo.
Ante mi podía ver la imagen de mi madre volteando en mi dirección para sonreírme y desearme buenos días, y volviendo su atención a lo que cocinaba tan delicadamente, su pasión siempre había sido cocinar, un día me conto que cuando era joven su sueño era abrir un restaurante; claro esta, que eso jamás sucederá, no es que sea pesimista, lo que pasa es que ella ahora esta muerta.
Mi corazón dio un vuelco, y el dolor se extendió por todo mi cuerpo, cuando esta realidad me golpeo con toda su furia, por que la imagen que vi solo era mi cerebro gritando lo que quería de vuelta y jamás tendría. Porque enfrente de mi solo estaba María, la señora que contrato mi padre después de lo que sucedió, me sonrió y me dio los buenos días, solo pude asentir y darle la mejor sonrisa que podía sin romper a llorar.
Respire hondo y deje caer mis dos bolsos al suelo, y me prepare para desempeñar el papel que he estado ejerciendo desde lo que sucedió; y este a sido ser fuerte por mi padre y mi hermano, los tres lo hemos enfrentado de diferentes formas; mi padre encerándose en su trabajo, mi hermano aislándose en su música y yo en mi danza o mejor dicho desquitándome con la danza, por que fue imposible tener tiempo para enfrentar algo, y al mismo tiempo ser fuerte y no derrumbarme ante nadie; ya que ellos necesitaron y necesitan un hombro y yo me ofrecí de voluntaria.
Así que me acerco a mi hermano y le digo lo que mas detesta y ama a la vez
- Buenos días hermanito menor, ¿como ha amanecido hoy el bebe de la casa?
Por fin levanta la cara de la mesa, yo se que el esta afectado de la misma manera que yo, pero soy yo la que tiene que hablar, la que tiene que llevar sus pensamientos hacia otra dirección para que esta familia no se derrumbe.
El es hermoso, se parece mucho a mi madre, bueno y yo también, tiene el cabello castaño pero un castaño muy claro y unos ojos de un intenso verde que ahora mismo me están viendo como si yo fuera la peor escoria del mundo, y me responde:
- No soy tu hermano menor, 3 minutos no hacen una gran diferencia. 
- Hablando de gemelos yo diría que si – y le doy un gran abrazo que el me devuelve fuertemente, dejándome saber que no soy la peor escoria del mundo después de todo.

- Así que hoy es su primer día de clases – dijo María mientras me servia mi desayuno.
- Si hoy empezamos con todo el alboroto de la academia y toda esa presión con la prueba para el “gran evento”.
- Yhelena – me reprende mi hermano – es nuestra gran oportunidad y tu lo sabes, primero tenemos que ganarnos el derecho de participar y luego ganarnos a todos los agentes y cazadores de talentos que se encuentren en el publico. ¿O es que ya no lo quieres?
- Por supuesto que si, pero es que todo el mundo se vuelve loco, ya no te miran como tu compañero, ni tu amigo, bueno no es que quiera su amistad de todos modos, pero te miran como el enemigo. Y eso sinceramente es muy desagradable.
- Si te entiendo – y es lo único que dice ya que ha sido testigo de todo ese caos interno.
- Bueno, bueno, quiten esa cara larga; ¿porque saben cual es la ventaja que tienen? aparte de tener un talento innato, obvio está - ni nos da tiempo a preguntar a que se refiere cuando contesta – y es que se tienen entre ustedes dos, puede desatarse la tercera guerra mundial en esa academia, que ustedes siempre estarán del mismo bando, son hermanos se cubrirán las espaldas entre los dos.
Asentimos y le damos nuestras mas agradecidas sonrisas, esto es lo que me agrada de María, y me recuerda a nuestra madre; y es que no importa cual sea la situación, tienen fe ciega en la unión familiar, algo que esta pendiendo de un hilo en estos momentos en nuestro caso.
- Buenos Días – dice la voz profunda de nuestro padre, al entrar a la cocina, ha adelgazado, tiene ojeras, incluso le veo mas canado, bueno en resumen no tiene nada de buena pinta. Confirmando mis pensamientos.
- Buenos Días padre – decimos al unisimos con Alex.
- ¿Como están mis chicos? ¿listos para comenzar la academia?
Dibujo en mi rostro, la sonrisa más grande que podía y le contesto:
- Lista, emocionada e impaciente por comenzar.
María y Alex, se me quedaron mirando como “OH, si hace un segundo se estaba quejando” y me reprendo a mi misma por haber echo ese desliz de mi caos emocional respecto a la academia con ellos, pero no podía hacer eso y además luchar con el recuerdo de mi madre y sus palabras de aliento que ella me diría.
- Que bien, me alegro pequeña – contesto mi padre – ¿y tu que me cuentas Alex?
- Lo usual – respondió Alex con un encogimiento de hombros
- Mmm esta bien – contesto mi padre, por que ya sabe que si trata de sacarle una respuesta razonable, lo que ganara será una pelea memorable y es que es la forma de de Alex de demostrarle que no esta nada satisfecho con la forma en que esta afrontando todo.
- Así que tengo una noticia que darles – continuo, ¡uh oh!, eso no suena nada bien, con razón no presiono a Alex por mas información. Bueno, hacer de árbitro se ha dicho.
- ¿si? Cuéntanos entonces – digo como si no supiera ya de que se trata la “gran noticia”, miro a Alex disimuladamente y veo que ya tiene su expresión de - ¿otra vez? es que no te das cuenta que esta es la peor forma de hacer que las cosas funcionen – y antes de que diga algo, le doy mi expresión de - deja cerrada esa boca por tu bien y por todos los demás- y antes de centrar mi atención a nuestro padre, puedo ver que me rueda los ojos, en señal que capto la idea.
Es una de las habilidades que hemos desarrollado con el tiempo o tal vez es algo con lo que ya nacimos, explicación hay muchas, pero yo lo dejo clasificado en “cosas de gemelos”, nuestra habilidad de saber lo que esta pensando cada uno solo con vernos el rostro; y es muy útil en estos casos.
-Bueno, lo que pasa es que me han asignado un caso fuera de la ciudad y esto significa que estaré fuera por unos días o si me requieren para el juicio por unas dos semanas, no lo se exactamente, dependiendo como se desarrolle el caso.
Y ahí esta, el por que la alteración de Alex, ya que no soporta la idea que mi padre no se quede aquí con nosotros, si no que a la primera oportunidad que se le presenta sale corriendo, bueno y no lo culpo si yo pudiera y tuviera una excusa razonable como “el trabajo”, lo haría gustosamente.
Es una estrategia muy egoísta de su parte, por que no se da cuenta que además del echo de que perdimos a nuestra madre, estamos perdiendo a nuestro padre también, pero el no lo mira así, el lo ve como la oportunidad perfecta de salir de el lugar que tanto le recuerda a la mujer que amo y que sigue amando, fue por eso que jamás acepto las propuestas de trabajo fuera de la ciudad o incluso fuera del país, ya que no es que sea mi padre; pero es uno de los mejores abogados del país. Pero el solía decir cuando nos contaba que le habían ofrecido una plaza en otro lugar: “Nunca podrán pagarme lo suficiente, para yo me separe de mi familia” y le daba un fuerte abrazo a mi madre, pero desde lo que ocurrió; creo que hasta ruega por tales oportunidades.
Y Alex lo toma como que desde el día que nuestra madre murió, el nos dejo de querer, por que ahora SI considera su sueldo lo suficiente para abandonarnos; y en cierto punto es cierto, pero no es el sueldo lo que el mira suficiente, si no el dolor propio, que para el es un motivo suficiente para dejarnos a nosotros; y como Alex es tan malo viéndose el mismo, no se da cuenta que el hace exactamente lo mismo; solo que con su música, en cierto modo se parecen tanto. Eso me saca una sonrisa y con esta le contesto a mi padre
-Que bien, me alegro mucho por ti papá – y lo digo sinceramente por que sé que para el salir de la rutina la cual compartía con mi mamá, es como quitarse un poquito del peso de la que carga que ahora tiene en sus hombros. – Así que ¿cuando te vas? – pregunte después de un largo rato que nadie dijo nada.
-Mañana al medio día, tenía que salir hoy pero pensé que ya que hoy es su primer día de clases, me tenía que quedar para desearles suerte y darles mis mejores deseos antes de irme.
Oh bueno eso es algo nuevo, miro a Alex que no ha pronunciado ni una sola palabra, y presencio como levanta la mirada de su desayuno para hablarle a nuestro padre y por su sonrisa ladeada puedo decir que no va a hacer nada bueno, contengo la respiración esperando recibir el golpe de sus palabras.
-Bueno eso es muy considerado de tu parte padre – dijo en un tono sarcástico, dejo escapar el aire que estaba conteniendo; ok esto si que es nuevo también, esperaba un comentario peor no es que este sea bueno pero es razonablemente aceptable.
O sea que nos podemos comportar como personas después de todo, ese pensamiento si que me hizo gracia y creo que también a Alex que me esta sonriendo con satisfacción.
-Te agradecemos mucho ese detalle padre – contesto encubriendo el sarcasmo de las palabras de Alex, apoyándolas en un sentido positivo para que nuestro padre no se diera cuenta.
-Si bueno, y ahora que ya tuvimos nuestra charla – mira su reloj – creo que ustedes chicos van a llegar tarde si no se apresuran.
Con un vistazo a mi reloj, me doy cuenta que tiene toda la razón, mierda y es el primer día de clases, terminamos nuestro desayuno en un tiempo record, y Alex se apresura para arrancar el coche y llevarnos a la academia.